
Lograr que los niños regulen su propio comportamiento, no es una tarea fácil para los padres. Sin embargo, es el objetivo al que deben aspirar a través de la crianza que imparten en la convivencia cotidiana. La experiencia en el campo clínico sugiere que, en su mayor parte, las dificultades de comportamiento en niños y adolescentes, se producen cuando el sistema de reglas familiares no funciona del todo bien. Y puede no funcionar por varias razones: son reglas excesivamente estrictas, son demasiado flexibles, o sencillamente, hay ausencia de normas claras en casa sobre aquello que está mal o...